domingo, 28 de junio de 2009

Honduras: un golpe más contra el pueblo.


Sigo las noticias del golpe de Estado en Honduras con una enorme sensación de rabia y asco en la boca del estómago. Nuevamente los militares unidos con las fuerzas más reaccionarias de ese país deciden poner punto y final a un gobierno elegido democráticamente que gobernaba a favor de los más débiles.
Se que para muchos y muchas el caso del presidente Mel Zelaya será toda una curiosidad política que desde el liberalismo evolucionó hacia el socialismo del siglo XXI. Aún así debemos reconocerle la manera en que en los últimos años ha mantenido una política comprometida con los más desfavorecidos, con el medioambiente y con la independencia de Honduras con respecto al imperialismo y las multinacionales, unido a otros países de la región.
Esa ha sido la sentencia que necesitaban las fuerzas ultras del país y el ejército para, saltando por encima de la soberana decisión del pueblo hondureño, lanzarse a secuestrarlo y detener un referéndum absolutamente legítimo apoyado con la firma de más de 400.000 ciudadanos.
En los países occidentales esta vez han tenido la decencia de al menos rechazar el golpe. No tuvo tanta suerte el presidente venezolano que el 2002, durante su golpe. En esa ocasión decenas de líderes políticos de la derecha mundial saltaron a felicitar al “nuevo presidente Carmona” y a desear una “transición pacífica”. Por desgracia esa no fue la primera vez ni la última en que de forma absolutamente arbitraria los militares y otros sectores oligarcas de los países se lanzan a quitar o a poner presidentes.
Casualmente ayer escribía en mi blog sobre el ciento un natalicio de Salvador Allende, otro ejemplo más de ese rastro de presidentes elegidos por un pueblo desesperado por la pobreza y el hambre que fueron brutalmente sacados de su puesto para que fuera ocupado por los “chicos buenos”, los amigos del imperio. Honduras sabe bien lo que es eso. En los años ochenta, en la guerra sucia por parte de los EE.UU. contra el gobierno de Nicaragua, el país se convirtió en unos de los principales escenarios del conflicto y se inició una dura persecución y matanza de los dirigentes sindicales, políticos y sociales de la izquierda.
En Honduras la oligarquía no quiere cambios y pagan bien. Incluso parecen haber dado buenas propinas a algunos medios del Estado Español que no dejan de tratar este golpe como “la reacción lógica ante un presidente izquierdista que quería perpetuarse en el poder”. No señoras y señores, se trata de una maniobra para detener un proceso en marcha hacia el socialismo del siglo XXI, que le daba la voz a un pueblo que vivió tantas décadas atemorizado.
No se si ese pueblo será capaz de llenar las calles de Tegucigalpa como se llenó Caracas en abril de 2002. No se si el presidente regresará a su puesto y lograrán continuar el proceso democrático normal. Tal vez le pase como a Arbenz en otro país centroamericano, Guatemala, en el año 1954, presidente que tuvo la idea de nacionalizar las tierras de la mayor propietaria de suelo de ese país la United Fruit norteamericana lo que le costó una invasión pagada por el Estado de la compañía frutera y su exilio. Pero no marchó sólo al exilio, le acompañaban muchos jóvenes revolucionarios de medio mundo que apoyaron a su gobierno, entre ellos un médico argentino llamado Ernesto Guevara, conocido mundialmente como “Che”. Tal vez esta noche en Tegucigalpa algún futuro “Che” llene las paredes con consignas de democracia y libertad jugándose la vida.

3 comentarios:

garitaroja dijo...

Ojalá compañero, pero el pobre Mel se fue sólo a Costa Rica y, yo soy muy pesimista, porque no creo a Estados Unidos.

Yo ahora pienso en que si Mel Zelaya, aparte de aumentar el salario mínimo de los Hondureños, hubiera conseguido, es poco tiempo ya lo se, una Sanidad y una Educación, sólo al nivel de Cuba, ¿que hubiera pasado?... Lo hubieran fusilado directamente, sin ninguna duda.

Y es que el que "la chusma" acceda a la educación y la sanidad gratuíta es una barbaridad en democracia.

Por la liberación de America ¡SI SE PUEDE!

Víctor Yanes dijo...

Vuelve el golpismo a america latina, qué tragedia. Este nuevo Pinochet de centroamerica trae el fantasma de la tortura y de las detenciones arbitrarias. La comunidad internacional en su papel de hipocrita mayor...

Ascanio dijo...

Por desgracia ya empieza a correr la sangre de los muertos en
Tegucigalpa...que asco de golpistas.