Hace unos años el escritor José Saramago dedicó este texto a la defensa de El Cotillo un espacio natural de Fuerteventura donde se pretendían construir varios campos de golf. En este texto se recoge parte de su pensamiento que ahora, poco después de su muerte sigue más vivo que nunca, un pensamiento que nos habla de El Cotillo pero también del resto del planeta, puedes cambiar cualquier topónimo y el texto sirve igual. Sirva para su recuerdo y memoria. SOBRE EL COTILLO Al principio, todos los hombres eran dueños de la tierra. Luego llegó el día en que una persona puso cerco a una parcela y dijo, “Esto es mío y lo voy a trabajar para mí y mis descendientes”. Qué lejos estaba ese hombre de suponer que aquel acto más o menos egoísta, más o menos ingenuo, quizá necesario, iba a acabar en esta sinrazón precavernícola y disparatada, irracional y por tanto inhumana, en que algunos propietarios de la tierra se han instalado, creyendo, sin ninguna razón moral que lo justifique, que son algo ...