Como cuenta Ana Sharife en un artículo de 2020, Antonio había nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1915. A pesar de su juventud y de que logró desarrollar una empresa de venta de material a barcos del puerto de la capital, parece que simpatizó con el movimiento obrero, militó en Alianza Obrera y Campesina, muy vinculada al Partido Comunista. Tal vez por su juventud o por la casualidad, parece que no fue detenido por los golpistas, siendo movilizado como tantos otros jóvenes isleños que poco podían hacer para evitar este destino y participar en una guerra en el bando que no sentían como propio. Muchos jóvenes simpatizantes con los ideales republicanos o activistas de las organizaciones de la izquierda se vieron en situaciones similares y algunos reunieron el valor suficiente para jugarse la vida pasando de bando en pleno conflicto armado.
Medina, es movilizado en el Regimiento Infantería Canarias número 39, en el mes de octubre de 1936 La Prensa recoge un texto en el que el cabo José Macías Falcón y nuestro protagonista pedían una madrina de guerra, con la que poder cartearse durante su estancia en el frente.
Los canarios forzados a participar en la Guerra con el bando al que consideraban enemigo de sus intereses de clase, además de sus valores e ideales, no dejaron de tratar de incorporarse a la lucha del bando republicano. En marzo de 1937 se produjo la fuga de Villa Cisneros, en la que 23 presos republicanos isleños y 93 militares de la guarnición, la mayoría jóvenes canarios, junto a dos pasajeros y 34 tripulantes del vapor Viera y Clavijo, lograron llegar a la zona republicana, tras pasar por Senegal. Se dice que Dolores Ibárruri llegó a decir irónicamente en la radio, “Cierra la jaula Queipo, que se te escapan los canarios”.
El 20 de junio de 1937, Antonio Medina logró cruzar las líneas en Talavera de la Reina. Lo hizo junto al cabo Timoteo Rodríguez Cabrera, y los soldados, Graciliano Godoy Lorenzo, Agustín Rodríguez Jiménez y Lucas Rodríguez Expósito. Todos estos miembros del Regimiento Infantería Canarias número 39 fueron juzgados en la causa 60/1940. Medina se unió a las tropas republicanas en el frente norte y se enroló en el 14 Regimiento que lucharía en el Ebro. En el Diario Oficial del Ministerio de Defensa del 24 de diciembre de 1938 se anuncia que su ascenso como Sargento como miembro de la 37 brigada mixta, llegando a lograr el puesto de capitán. En esa brigada también se encontraba el cabo canario Timoteo Rodríguez Cabrera, compañero de fuga.
Antonio, como varios cientos de miles más, tuvo que cruzar los Pirineos en 1939, siendo uno más de los refugiados que abarrotaron los campos habilitados por las autoridades francesas. Allí vería como el país que no quiso ayudar a la República española era invadido por los alemanes y se veía sometido a la dominación nazi. Como muchos otros veteranos de la guerra se sumó a los grupos de la resistencia armada, acompañando al teniente coronel de los maquis franceses, el asturiano Cristino García Granda. A finales de 1941 se celebró en Carcasona una reunión de militantes del PCE en la zona, que dio origen a la primera brigada de guerrilleros españoles en Francia, a su vez base del XIV cuerpo de guerrilleros. En ella estuvo presente Medina.
El PCE tuvo un papel central en esa estrategia en la que querían lograr retomar una situación de resistencia armada a la dictadura que animara a los países aliados a cambiar su neutralidad mayoritaria frente al franquismo. Militantes comunistas trataron de generar focos de resistencia en territorio español. Varios miles fueron cruzando los Pirineos en dirección contraria a la que vivieron apenas seis años antes. En octubre de 1944 se lazó la llamada “Operación Reconquista” por el Valle de Arán, aunque con poco éxito. Otros grupos penetraron por otros lugares y trataron de generar focos de guerrilla urbana. Antonio formó parte de estos últimos, pero como otros, fue detenido, ingresando en diciembre de 1945 en la cárcel de Carabanchel, en Madrid.
Las autoridades franquistas, a base de torturas y detenciones, lograrán ir desarticulando a varios de los grupos, organizando un proceso judicial sin ninguna garantía jurídica para los detenidos. La sentencia fue muy dura, condenando a la mayoría de ellos a muerte.
La respuesta de instituciones y países fue de solidaridad. De Gaulle llegó a amenazar con un bloqueo total en caso de que las sentencias se ejecutaran...poco le importó al dictador español. En la madrugada del 21 de febrero se realizaron los diez fusilamientos. La prensa francesa estalló en denuncias, la Asamblea Nacional francesa denunció este suceso, y hasta L´Humanité pedirá en su portada la inmediata ruptura con Madrid. De poco servirá. La dictadura tendría tres décadas más.
Sus cuerpos acabaron en una fosa común. Una placa en Carabanchel recuerda a Antonio Medina, Manuel Castro, Cristino García y los otros siete militantes comunistas. Hoy son más conocidos y reconocidos en Francia que en su tierra. Que la memoria de este canario valiente no se borre.
Fuentes consultadas
Sharife, Ana. El canario que salvó a centenares de judíos: https://ctxt.es/es/20200401/Firmas/31925/antonio-medina-mauthausen-nazis-exilio-ana-sharife-canario-judios.htm
Antonio Hernando Villacampa: https://osmonegros.com/2021/01/31/antonio-hernando-villacampa/
Millares Cantero, Sergio. Desertores de Franco y fieles a la República: https://www.eldia.es/canarias/2025/02/01/desertores-franco-fieles-republica-113894701.html
Alberto Anaya, Luis. La Guerra Civil en Lanzarote y Fuerteventura. XV Jornadas de estudios sobre Fuerteventura y Lanzarote. 2016. p 23
Medina Sanabria, Pedro. Antonio Medina Vega: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/tag/antonio-medina-vega/
L'Humanité 23 de febrero de 1946 p1
La Prensa. 4 de octubre de 1936. p3
Combat: organe du Mouvement de libération française 23 de febrero de 1946 p1
Mundo Obrero: Boletín del Partido Comunista de España en Francia. 23 de febrero de 1946 p1
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