En las vegas donde se cultivaba el tabaco, en la caña de azúcar, en los trenes, los comercios...incluso en los prostíbulos de La Habana. El canario, llamado isleño, estaba mano a mano con la cubana, ambos supieron juntos de sus penas y sus deseos.
La emigración desde Canarias se mantuvo de forma continuada desde los inicios de la época colonial. Este vínculo generó una proximidad, no solo laboral, incluso emocional. Como decía en 1908 el escritor cubano Joaquín Nicolás Aramburu, no había en la isla caribeña tierra de labranza “donde no hayan caído gotas de sudor, chorros de sudor, de alguna frente canaria; yo no sé si hay bohíos en el fondo de esas praderas eternamente florecidas, donde no haya vivido, con la nostalgia de la patria en la mente y el amor de la familia en el corazón, algún descendiente de los recios guanches ” (2). Pero no solo fue sudor el que quedó en tierra cubana, también corrió su sangre.
Con la llegada de los ideales independentistas numerosos canarios asumieron esta lucha como propia. Las condiciones de explotación de muchos de estos guajiros les empujasen a adherirse a las tropas mambisas o a colaborar con ellas.
Aunque como es evidente, en los estallidos independentistas que vivió Cuba, hubo canarios en los dos bandos, muchos colaboraron con la administración colonial, en especial los de las ciudades. Hubo incluso algunos que no quisieron tomar ninguno. A pesar de ello, resulta muy llamativa la alta presencia de canarios en las filas del ejército rebelde. En la guerra de 1895-1898 los isleños representaban un 41% de los españoles que pelearon al lado de los mambises y el 31,3% de todos los extranjeros participantes ese conflicto, sumando unos 567 efectivos (4). Uno de estos canarios llegó a ser general de las tropas rebeldes, Manuel Suárez Delgado, nacido en Santa Cruz de Tenerife. Otro ejemplo es el de Manuel Moreno Roldán, alistado en las filas mambisas en mayo de 1896 y que llegó a alcanzar el grado de sargento del Regimiento de Baracoa, en el Oriente cubano.
La independencia de Cuba no solo dio la oportunidad de liberar esas energías que el isleño parece reservar para su experiencia americana. En 1895 los jóvenes canarios, hasta ese momento exentos de participar en las guerras coloniales españolas, fueron llamados a filas. Varios miles embarcaron, enviados en pésimas condiciones a servir a Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Otros formaron parte de los miles prófugos del servicio militar. Uno de estos jóvenes que no pudo esquivar el sorteo de mozos o pagar para evitar ir a una guerra que no acababan de entender, fue mi tatarabuelo, Ramón García Ascanio.
La independencia de Cuba ayudó a generar procesos más allá. Secundino Delgado, uno de los niños de la emigración canaria, pasó de la lucha por la mejora de los obreros tabaqueros a colaborar activamente con los independentistas, conformando unas ideas que se plasmaron en el periódico El Guanche.
El último episodio de este proceso se da con el Tratado de París, que consagra el fin de la guerra y de las últimas colonias españolas en América y Asia. Los firmantes se olvidaron de una de las comunidades más extensas en Cuba y Puerto Rico, la canaria, que fueron excluidos de la nacionalidad española por el artículo IX del Tratado de Paz con los Estados Unidos (6). El recuerdo de estos sucesos y la historia isleña en América contribuyó, sin duda, a los procesos de avance y debate político que tendrían lugar en el siglo XX,
Fuentes utilizadas
Domingo Acebrón, María Dolores. Los canarios en el ejército libertador de Cuba, 1895-1898. Tebeto: Anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura. Nº5, 1992 pp 37-38
Fernández Cabrera, Manuel (de). Álbum patriótico conmemorativo dedicado a la Asociación Canaria. En el segundo aniversario de su fundación. Ediciones Idea. Santa Cruz de Tenerife. 2010 pp53-54
Martín, Carmelo. Testimonio vivo de un cimarrón canario. Revista Aguayro. Nº101. 1978. pp 6-8
Martín Fadragas, Alfredo. Los canarios y las luchas emancipadoras y sociales en Cuba. p 31
Rodríguez, Pedro Pablo. Un canario amigo de Martí: Joaquín Montesinos Trujillo: http://www.habanaradio.cu/articulos/un-canario-amigo-de-marti-joaquin-montesinos-trujillo/
Márquez Quevedo, Javier. Identidad nacional y conflicto: Canarios en Cuba al final de la dominación española de la isla (1898). Anuario Americanista Europeo, N° 4-5, 2006-2007 pp 259-270
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