lunes, 19 de octubre de 2009

50 años del asesinato de "El Corredera".


Siento que mi blog últimamente parezca una las hojas dedicadas a las esquelas de los periódicos, por desgracia muchos y muchas son aquellos/as que tenemos en nuestra mente, recordamos y admiramos.
Hoy le llega el turno a Juan García Suárez, el Corredera, campesino canario que perseguido por el régimen fascista debió de permanecer recluido en los montes de Gran Canaria entre 1936 y 1958. Este hombre, antifascista, luchador permaneció más de veinte años huyendo de la brutalidad de la dictadura hasta que fue capturado y condenado a muerte. Tal día como hoy de hace cincuenta años atrás “El Corredera” moría a manos de los verdugos franquistas, sería la última víctima juzgada de la represión fascista, muchos vendrían después asesinados vilmente en la calle o en sus casas.
Como la memoria nos hace malas pasadas y a veces parece obstinarse en borrar el pasado de los pueblos no quiero dejar la ocasión de recordar al Corredera, igual que hiciera el gran poeta Pedro Lezcano, Mestisay o se hará próximamente a través de una película. No olvidemos amigos y amigas, la memoria es nuestra mejor aliada, no dejemos de recordar, insistentemente, cabezonamente, recordemos amigos, recordemos.
Les dejo este magnífico resumen de la figura de El Corredera elaborado por los compañeros de “El Independiente de Canarias”, no se lo pierdan.

50 años de la muerte de El Corredera
Juan García nació en Telde a principios del siglo XX
Un lunes como hoy, pero de hace 50 años, era ejecutado en la prisión provincial de Barranco Seco, en Las Palmas de Gran Canaria, Juan García Suárez el Corredera, uno de los grandes mitos de la posguerra en Canarias y el último súbdito español sentenciado a morir a garrote vil, entre otra razones, por motivos políticos que traían su causa de la Guerra Civil.
Juan García nació en Telde a principios del siglo XX, en el seno de una familia muy muy humilde. Empleado como jornalero, desde su juventud se vinculó a movimientos de izquierdas, como la Sociedad de Trabajadores de Telde. Cuando estalla el golpe de Estado de Franco, en 1936, se ve involucrado en la muerte de un vecino de Telde, José Suárez, durante una manifestación en contra de los alzados y debe huir. Su destino ya quedó marcado.
Además, se le acusa de organizar una emboscada en el túnel de La Laja para impedir que Francisco Franco llegara a la bahía de Telde donde le aguardaba el hidroavión que le llevaría a Marruecos para proseguir el alzamiento.
En ese preciso momento empezaría para Juan García Suárez un calvario de décadas como prófugo de la justicia que acabaría con su muerte a las seis y media de la mañana del 19 de octubre de 1959.
Desde aquel histórico año de 1936, 22 años pasó sobreviviendo en los montes grancanarios el Corredera, desatendiendo incluso su obligación cuando es llamado a filas, y bajo una identidad falsa comienza a trabajar en una factoría de pescado de Las Palmas de Gran Canaria. Todo va relativamente bien hasta que Juan García Suárez conoce que un falangista propietario de una carnicería en Telde, Vicente Trujillo Santana, acosa a su familia y en especial a Pinito, una de las hermanas del huido. Seis tiros acaban con el problema.
Junto a Francisco Casimiro regresa a los montes en noviembre de 1947 hasta que un grupo de policías efectúa una batida y localiza el albergue donde se ocultan los prófugos.
El abogado y escritor Gustavo Socorro, autor del superventas El Corredera: aquel fugitivo de leyenda, explica que "se apunta en el sumario del consejo de guerra, tal y como declararon testigos directos de los hechos, que uno de los tres policías de Telde accedió al albergue, vio al Corredera y a Casimiro, pero dijo a sus compañeros que no había nadie dentro. El guardia municipal Fleitas debió de dudar porque entró al alpendre, encontró a los fugitivos y murió tiroteado".
Esa muerte complicó aún más la situación de Juan García Suárez. De nuevo, huyó al campo a ocultarse hasta que detienen en 1949 a Francisco Casimiro, a quien se le realiza un consejo de guerra junto al cabo Peña -el policía que venía acusado de no revelar la presencia de los fugitivos en la casa- y Rosa Bordón, la propietaria del pequeño refugio.
Nueve años más tarde, cazando con un hermano suyo en las montañas de Telde, fuera de temporada, hiere a un guarda jurado que pide refuerzos en la ciudad a los guardias civiles y policías locales, y vuelven a por el entonces archifamoso fugitivo. Se produce entonces la gran operación que acaba con su captura en la zona de La Culata en mayo de 1958.
"Nadie le mira pasar, aunque no hay quien no lo vea. Para Juan no hay enemigos, compañeros compañeras; no tiene puertas cerradas cuando su pisada suena", escribe en su Romance del Corredera el escritor Pedro Lezcano.
El histórico abogado Alfonso Calzada Fiol es quien le defiende y todavía este año, en una entrevista publicada en este diario, confesaba que el caso de el Corredera "ha sido mi cruz". Ni su buen hacer, ni la presión social ni tan siquiera la intercesión del papa Juan XXIII, que escribió a Franco pidiendo clemencia, lograron frenar el castigo, así que en secreto, en julio de 1959, se produce el consejo de guerra que le condena a la pena de muerte. Tres meses después, de madrugada, el verdugo Bernardo Sánchez acaba con el Corredera.

2 comentarios:

Leo dijo...

Salvador Puig Antich (Barcelona, 30 de mayo de 1948 - 2 de marzo de 1974) fue un anarquista español, activo durante la década de 1960 y comienzos de la de 1970, que murió ejecutado por el régimen franquista tras ser juzgado y condenado a muerte por un tribunal militar, acusado del asesinato en Barcelona del subinspector de la Brigada Político Social, Francisco Anguas Barragán, muerto en el tiroteo que se desencadenó durante la captura de Puig Antich. COMO VEIS, NO FUE EL ÚLTIMO EN MORIR TRAS SER JUZGADO POR LOS FASCISTAS.

Ascanio dijo...

Hola Leo, tienes toda la razón, quería decir que fue el último canario en ser juzgado y asesinado por el franquismo. Me expresé mal.
Un saludo