El cinco de agosto de 1936 algunos medios en el Madrid que había logrado impedir el paso de los fascistas se hacían eco de la constitución de un grupo de canarios que pretendían convocar a “todos los elementos antifascistas de las Islas Canarias al objeto de constituir una milicia”. La sede del Cabildo de Tenerife en Madrid fue el lugar escogido para reclutar a los paisanos, entre sus objetivos “marchar a aquellas Islas para reprimir el movimiento” (1). En Barcelona se produjo el mismo proceso pocos días después. En el Mundo Obrero se publicó un breve manifiesto en el que se afirmaba que “nosotros, los canarios residentes en Barcelona, estamos organizando una columna que saldrá para combatir el fascismo”. Su objetivo era claro, “liberar aquellas hermosas Islas de la dominación de los asesinos del pueblo” (2).
Las labores del Frente Antifascista de Canarias, con representantes de las diversas sensibilidades que apoyaban la legitimidad republicana, iban desde ayudar a los canarios y canarias residentes en la zona leal, apoyar a los soldados isleños que se fugaban del bando franquista o de los que lograban salir por sus propios medios del Archipiélago. Otra de sus tareas fue la de organizar la compra de armas y otros elementos para preparar una operación de liberación de las Islas.
Eduardo Sanjuan había nacido en San Andrés y Sauces en 1901, siendo uno de los fundadores de la sección sindical de la CNT en el ramo del tabaco, donde las ideas anarquistas tuvieron un gran peso. En la década de los veinte estuvo viviendo en Barcelona, aunque en los treinta regresó a Canarias tomando un papel activo en los procesos de lucha sindical, sufriendo varias detenciones por ello. El golpe le coincidió en la capital catalana, lo que salvó su vida (6).
El más joven de los tres era Horacio de Paz Martín, nacido en La Palma en 1912. Era sobrino del médico Gerardo Martín Herrera, que había sido fundador de la Agrupación Socialista en San Andrés y Sauces. Horacio ya había formado un espacio sindical anarquista en el mismo pueblo durante sus años de juventud (7), trasladándose posteriormente a Tenerife, a casa de su tío. En la Isla mantuvo una intensa labor, formando en diciembre de 1931 el Centro de Estudios Sociales en La Laguna, donde ocuparía el cargo de presidente (8). Su actividad social y sindical le puso en el objetivo de las autoridades franquistas desde el primer momento, aunque justo estaba junto a Eduardo Sanjuan tratando de mejorar las condiciones laborales del sector tabaquero canario en diversos puntos de la Península Ibérica.
El investigador Ricardo García Luis dio detalles interesantes de este grupo de canarios articulados entorno al Frente Antifascista de Canarias y sus labores. Tras múltiples idas y venidas por los Ministerios, reuniones con los diputados canarios y actos para recabar dinero y recursos, parece que lograron avanzar en una propuesta concreta. Según el testimonio de Manuel González Pérez, último alcalde republicano de La Orotava, que se encontraba en Madrid el 18 de Julio de 1936, facilitado por su hijo Francisco: 'El grupo canario siempre en contacto, pensando siempre en sus tierra, decidió preparar un plan para venir a ocupar estas islas por sorpresa. Consiguiendo un barco, fue llevado a Sagunto donde fue artillado completamente, acompañado también de otro barco de guerra. El desembarco iba a ser por Garachico” (10), una decisión lógica al entender que era una zona con menos presencia militar y con una destacada presencia de militantes y simpatizantes de izquierda. Ramiro Rivas, por su parte, indica que a esta expedición también colaboraron figuras anarquistas destacadas, caso de los cenetistas que vivieron durante varios años en Tenerife, Manuel Pérez o Luque Argenti (11).
Según la memoria de Manuel González, la fuga al bando franquista de un Jefe del Estado Mayor del Ministerio, que conocía el plan, dio al traste con este intento de llegar a Canarias, que quedó descartado a mediados de 1937. Es imposible saber el efecto que habría tenido esta expedición republicana, aunque solo el dato de que el 70% del combustible usado por el bando franquista se refinó en Santa Cruz de Tenerife resulta significativo desde el punto de vista logístico (12).
De haber prosperado este plan es difícil saber qué habría pasado en la II Guerra Mundial o en los años posteriores, pero sin duda, aunque las autoridades republicanas no vieron con suficiente interés esta operación, podría haber tenido un efecto significativo en los años siguientes.
Fuentes utilizadas
La Libertad. 5 de agosto de 1936 p4
Mundo Obrero. 17 de agosto de 1936. p1
Mundo Obrero. 18 de septiembre de 1936 p3
Viana, Israel. Las increíbles dos vidas del anarquista que casi mata a Franco cuatro días antes de la Guerra Civil: https://www.abc.es/historia/abci-vidas-anarquista-punto-estuvo-matar-franco-cuatro-dias-antes-guerra-civil-202012031859_noticia.html?#vtm_funnel=exito-login-gis&vtm_tipoProceso=editorial&vtm_procesoFinalizado=si&vtm_proceso=login-gis&vtm_tipoRegistroLogin=login-gis
Gaceta de Tenerife. 20 de octubre de 1936. p5
https://nordestllibertari.blogspot.com/2017/11/memoria-proletaria-del-nord-est-el-28.html
López Felipe, José Francisco. La lista de Ortega. Gaceta de Canarias. 28 de mayo de 2001. p111
La Prensa. 2 de diciembre de 1931. p2
Martín Asensio, Gustavo. Puros canarios en la revolución: Eduardo Sanjuan Castro, un activista libertario en España en los años treinta. Revista de Historia Canaria, 202; mayo 2020, p229
García Luis, Ricardo. Crónica de vencidos. Santa Cruz de Tenerife. 2003. p.224-226
Rivas García, Ramiro. ¿Hubo Guerra Civil en Canarias?. La resistencia de los tinerfeños contra Franco1936-1939. Cuadernos del Ateneo de La Laguna, n.º 23, 1 de junio de 2007. pp 27-40
Martín Asensio, Gustavo. Op cit pp 219-242
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