Hoy toca mirar al continente africano, un crisol multicultural y lleno de riquezas naturales que exporta cada año decenas de miles de seres humanos que huyen de la miseria. En la década de los cincuenta, sesenta y setenta las antiguas colonias africanas dieron líderes cargados de sueños e ideales. Uno de los más conocidos, en ese momento, fue el presidente de Ghana, Kwame Nkrumah. Siendo joven emigró a Estados Unidos, donde logró formación como psicólogo, sociólogo y economista, mientras vendía pescado en la calle y trabajaba de camarero. Fue un activo defensor de la independencia de Ghana y logró la presidencia del país en 1960. No fue un gobierno fácil, en una sociedad con un 80% de analfabetismo, una economía extremadamente dependiente, corrupción y escasas infraestructuras. Aún así, hasta el golpe de estado auspiciado por la antigua potencia colonial británica, logró pasar de 150.000 estudiantes anuales en la etapa colonial a 1.135.000 en 1965, con un sistema de educación públ...