Solo dos gomeros formaban parte del enorme listado de nombres del memorial que se realizó en el cementerio del Este de Madrid en recuerdo de los más de tres mil fusilados por el franquismo en ese lugar, Gabriel Mejías, de Agulo, y su cuñado Guillermo Ascanio, de Vallehermoso. La existencia de ambos quedó marcada por un proceso intenso de toma de conciencia política y social que se vivió en el Norte de La Gomera en la década de los años treinta. En este momento histórico cristalizó toda una generación de jóvenes de la pequeña burguesía insular que plasmaron sus pensamientos y sus inquietudes en la Agrupación Juvenil Gomera y su medio de expresión, El Altavoz. Este medio se edita en papel entre 1930 y 1931, manifestando con sátira y fuerza la visión de una Isla que sufría con dureza los efectos de la crisis del 29, la decadencia política del final de la dictadura de Primo de Rivera y una realidad económica centrada en las mermadas exportaciones plataneras (1). Gabriel nace en ...