Tremenda suerte la de los opositores ucranianos, forman parte del restringido club de los opositores de primera. En estos días de orgía futbolera Europea en Polonia y Ucrania no me ha dejado de sorprender las acciones diplomáticas de diversos países con selecciones en liza que no han participado en los partidos que se jugaban en Ucrania por la persecución a la oposición y especialmente una de sus estrellas internacionales, Yulia Timoshenko. Sinceramente tengo el mismo asquito por gobernantes y opositores ucranianos. Son fruto de la extinta élite brurocrática de la antigua URSS que, a partir de la independencia de Ucrania, se repartieron el país en cómodos lotes. La propia Timoshenko pasó de ser propietaria de videoclubs a ser una de las mayores empresarias de gas del país y multimillonaria. Esta élite económica de ladrones ha logrado hacerse con el control del país, entrando y saliendo del gobierno según suben y bajan los escándalos económicos. Estos millonarios encarcelados...