A partir del 18 de julio de 1936 obreros, sindicalistas, campesinos, profesores, cargos públicos o miembros de las fuerzas de seguridad leales a la democracia, se convirtieron en prisioneros por sus ideas, por su compromiso y sus sueños. Ese mismo día, Dolores Ibárruri, Pasionaria, alzó su voz en la radio, donde menciona la situación de las Islas. Decía “a través de las notas del Gobierno y del Frente Popular es conocida por todos la gravedad del momento actual. En Marruecos y en Canarias se sigue luchando con entusiasmo y coraje, unidos los trabajadores con las fuerzas leales a la República. Al grito de combate "¡El fascismo no pasará!", no pasarán los verdugos de octubre. Comunistas, socialistas, sindicalistas y republicanos: Los soldados y todas aquellas fuerzas fieles a la voluntad del pueblo van destrozando a los traidores insurrectos que han arrastrado por el fango de la traición el honor militar de que tantas veces han hecho alarde. Todo el país vibra de indignación a...
Acto de nazis y falangistas en el Colegio Alemán de Tenerife Sin móviles ni redes sociales, igual que hoy con el trumpismo, el nazismo y el fascismo italiano se propagó como un virus en un momento de graves crisis económicas y en una sociedad donde los miedos florecían. En la década de los años treinta Canarias vivió la misma situación que otros muchos lugares, la Unión Soviética, los avances en derechos de las mujeres, el cuestionamiento de los valores tradicionales, el desencanto con la democracia burguesa... generaba un caldo de cultivo ideal para generar un movimiento de simpatía y de imitación, ante el auge de un movimiento que parecía avanzar sin límite en Alemania. Los nazis avanzaban en Alemania, en 1932 la prensa isleña recogía crónicas sobre el éxito electoral de Hitler, Algunos, viendo un espacio que quería romper con una República que había traído un ambiente de libertad cultural, donde florecían incómodas vanguardias e incluso de abrían debates sobre la homosexualidad o l...