El golpe franquista no fue improvisado ni espontáneo. La forma en la que se desarrolló y sus objetivos habían sido planificados con cuidado. Extender el miedo, provocar la parálisis de amplios sectores y detener a los que veían como cabecillas de los sectores más avanzados de nuestra sociedad era una parte. El expolio y el saqueo de personas y entidades molestas, fue otra parte importante de las tareas que se marcaron. El Archivo Intermedio Militar de Canarias conserva algunos testimonios que ayudan a entender las órdenes dadas desde las primeras horas del 18 de julio. Uno de los ejemplos más claros se dio en la Librería Número 5, propiedad del poeta y concejal socialista de la capital, Domingo López Torres. El acta del registro del local, ubicado en los bajos del antiguo Hotel Orotava, donde hoy está el Edificio Olympo, ofrece datos reveladores. Que esta librería fuera clausurada el mismo 18 de julio, a las dos y media de la tarde, indica lo importante que consideraron este objetivo....
A partir del 18 de julio de 1936 obreros, sindicalistas, campesinos, profesores, cargos públicos o miembros de las fuerzas de seguridad leales a la democracia, se convirtieron en prisioneros por sus ideas, por su compromiso y sus sueños. Ese mismo día, Dolores Ibárruri, Pasionaria, alzó su voz en la radio, donde menciona la situación de las Islas. Decía “a través de las notas del Gobierno y del Frente Popular es conocida por todos la gravedad del momento actual. En Marruecos y en Canarias se sigue luchando con entusiasmo y coraje, unidos los trabajadores con las fuerzas leales a la República. Al grito de combate "¡El fascismo no pasará!", no pasarán los verdugos de octubre. Comunistas, socialistas, sindicalistas y republicanos: Los soldados y todas aquellas fuerzas fieles a la voluntad del pueblo van destrozando a los traidores insurrectos que han arrastrado por el fango de la traición el honor militar de que tantas veces han hecho alarde. Todo el país vibra de indignación a...