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El profesor Óscar Pestana Ramos, una víctima más de la dictadura en Tenerife

Resulta increíble el trabajo de los grupos de fotos antiguas existentes en Canarias. La participación de miles ha permitido recuperar datos que de otra forma se hubieran perdido. Hoy hablaré de uno de estos casos, el del abogado, intelectual y militante socialista tinerfeño, Óscar Pestana Ramos. En una vieja orla de derecho de la universidad de La Laguna de 1935 aparece su rostro, lo que permite identificarlo por primera vez. Su historia es una más de esa generación brillante y capacitada, que perdimos por el golpe militar. Pestana nació en Santa Cruz de Tenerife el 10 de enero de 1912 (1) era hijo de Carlos da Silva Pestana y Elvira Ramos (2). Su padre, llegado a la Isla desde Funchal, en la isla de Madeira, formaba parte de la Logia Añaza de la capital (3). Desde muy joven destacó como alumno brillante y muy implicado. Con solo catorce años apareció en la prensa escrita, como alumno de quinto de bachillerato del Centro de Enseñanza “Tinerfeño-Balear”, con una conferencia sobre el ...
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A noventa años del intento de convertir el seminario y obispado lagunero en una escuela pública

El domingo 17 de mayo de 1936 un grupo de militantes de los espacios de izquierda de La Laguna, tal vez animados tras el triunfo del Frente Popular en las últimas elecciones y las masivas movilizaciones vividas el primero de mayo, decidieron dirigirse al Seminario Diocesano lagunero y a la sede del Obispado. Muchos de los implicados recibieron duros castigos durante la dictadura, varios de ellos fueron desaparecidos. Los manifestantes llevaban una pancarta con el texto “Escuela Normal”, que acabaron colgando en el exterior del edificio. Trataban de expresar el rechazo a la resistencia del poder de la jerarquía religiosa en contra de cualquier avance social y político, que se situaba en todo momento del lado de los poderes más reaccionarios de aquella época. Jóvenes y mayores se situaron en el entorno y penetraron en el edificio, reclamando las llaves del mismo. Querían tomar en nombre del pueblo este espacio como un futuro centro educativo. El intento no pasó desapercibido para las aut...

Antonio Velázquez y Feliciano Torres, dos laguneros condenados a trabajos forzados en el campo de concentración de Los Rodeos

A finales de 1936 La Laguna estrenó su propio campo de concentración, en el que más de doscientos hombres de ideales republicanos estuvieron retenidos durante meses, trabajando en obras públicas con escolta militar. Dos de ellos fueron el joven estudiante de medicina lagunero, Antonio Velázquez, y el comerciante lagunero, Feliciano Torres. En la novela de base histórica, “la Prisión de Fyffes”, José Antonio Rial, que estuvo preso en ese espacio y posteriormente en el campo de Los Rodeos, describe como a finales de 1936 se puso en marcha un proceso en el que se habilitaron “unas diez chabolas, y un total de doscientos treinta presos”. Los residentes forzados en ese lugar, cerca del entorno de las actuales pistas, habilitaron un espacio rodeado de alambre de espino, donde salían para la realización de las tareas necesarias para aplanar y limpiar la pista y el entorno del futuro Aeropuerto. Como recordó el autor en su libro,"...el trabajo de picar, cavar y arrastrar vagonetas carg...

José Perera García, médico y primer alcalde republicano de La Laguna

El primer alcalde de La Laguna durante la II República fue José Perera García, un médico que se atrevió a dar un paso en una sociedad donde el viejo poder monárquico y caciquil seguía teniendo una enorme fuerza. Como en el libro de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, El Gatopardo, el municipio vivió un proceso donde las viejas élites trataron de mimetizarse con el nuevo orden republicano, generando un tiempo donde tensiones sociales, las demandas de mejora y las resistencias convivían. El municipio, con solo unos 24.000 habitantes, celebró las elecciones del 12 de abril de 1931 con calma. La dictadura de Primo de Rivera había pasado, pero el viejo orden monárquico se mantenía. Eran unas votaciones solo de hombres y donde los viejos poderes mostraron un control absoluto de casi todos los colegios electorales. Salvo el Casco lagunero y algunas zonas de La Cuesta, donde se agrupaban la mayor parte de los obreros y la pequeña burguesía ilustrada, los monárquicos lograron una amplia mayoría, con...