Hoy como ayer, la vivienda es un bien de primera necesidad. Un sector de la sociedad se organizaba y trataba de legislar para fomentar el interés general, otro, para defender la propiedad privada y el negocio de unos pocos. Faltaban décadas para actos como las acampadas por la vivienda o el estallido de la burbuja inmobiliaria, pero gentes con la misma sensibilidad por el bien común salieron a la calle a partir de un desahucio que fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de miles. En el verano de 1933 miles de personas en Tenerife decidieron parar el mundo para lograr el acceso a una vivienda digna y asequible. Santa Cruz de Tenerife vivió un estallido social con pocos precedentes. Cientos de familias decidieron organizarse en el Sindicato de Inquilinos y promover una huelga de pagos de alquiler que obligara a los grandes propietarios a moverse. Organizaciones anarquistas, comunistas, socialistas, el republicanismo más progresista, las Federaciones Obreras, la CNT... se pusieron ...
Solo nombrar al guardia civil José Garrote de Pedro provocaba un escalofrío. Su recuerdo está grabado a fuego en la memoria colectiva de muchos vecinos y vecinas, en especial en La Gomera, aunque ya han pasado noventa años desde la sublevación de militares y falangistas. El 18 de agosto de 1936 se tomó esta imagen, usada muchas veces como retrato que plasmaba la primera dictadura, el cabo de la Guardia Civil aparece con camisa azul junto a falangistas de primera ola, saludando a la romana. Garrote había nacido en Palencia en 1908. Tenía solo veinte años cuando ya aparecía como aspirante al cuerpo armado. En 1933 prestaba servicio en el puesto de Agulo, donde en marzo planeaba casarse y solicitar su traslado al Parque de Automóviles de la Guardia Civil en Madrid. La dolorosa situación de la clase obrera en Hermigua y el estallido social vivido a finales de marzo de ese año cambiaron sus planes. El paro y la miseria afectaba a decenas de familias, que no tenían ni un plato que poner a ...