En 1933 las mujeres votaban por primera vez en unas elecciones, la II República había traído avances que parecían imposibles de perder y el entusiasmo se refleja bien en esta imagen tomada en la calle del Pilar de la capital tinerfeña en las votaciones de noviembre de ese año. A partir del 14 de abril de 1931 se había producido un avance para los derechos de las mujeres. Más y más se incorporaron al trabajo fuera del hogar y a los movimientos políticos y sociales de la época, tomándose medidas para romper la brecha educativa existente entre mujeres y hombres, además de prohibir los asesinatos de mujeres por honor. El decreto de 24 de junio de 1931 reconoció el derecho de toda mujer a acceder a un trabajo remunerado, prohibiendo la excedencia forzosa por matrimonio, se acababa así como la tradición de dejar el empleo en el momento de casarse. El artículo 40 de la Constitución de 1931 reconocía a las mujeres el legítimo derecho a ejercer una profesión, señalando que “Todos los españoles...