El golpe franquista no fue improvisado ni espontáneo. La forma en la que se desarrolló y sus objetivos habían sido planificados con cuidado. Extender el miedo, provocar la parálisis de amplios sectores y detener a los que veían como cabecillas de los sectores más avanzados de nuestra sociedad era una parte. El expolio y el saqueo de personas y entidades molestas, fue otra parte importante de las tareas que se marcaron. El Archivo Intermedio Militar de Canarias conserva algunos testimonios que ayudan a entender las órdenes dadas desde las primeras horas del 18 de julio. Uno de los ejemplos más claros se dio en la Librería Número 5, propiedad del poeta y concejal socialista de la capital, Domingo López Torres. El acta del registro del local, ubicado en los bajos del antiguo Hotel Orotava, donde hoy está el Edificio Olympo, ofrece datos reveladores. Que esta librería fuera clausurada el mismo 18 de julio, a las dos y media de la tarde, indica lo importante que consideraron este objetivo....