El 9 de agosto de 1976, hace justo cincuenta años, Canarias vivió la primera huelga legal en cuarenta años. Las últimas huelgas de este tipo se habían dado en el mes de julio de 1936, después de eso las protestas y la lucha por la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora quedaron sometidas a un control brutal y a una represión cruel. Resulta difícil de imaginar la valentía de quienes tomaron la decisión de hacer uso de una nueva legalidad que ya casi nadie recordaba. Apenas diez meses antes las torturas contra un trabajador en los sótanos del Gobierno Civil habían dejado un muerto. En marzo de ese año miles de trabajadores en Vitoria habían ocupado la iglesia de San Francisco de Asis. El desalojo del templo por las fuerzas de seguridad, usando gases lacrimógenos y fuego real, dejó cinco fallecidos y ciento cincuenta heridos. En las manifestaciones de protesta por esos sucesos murieron varios más, un goteo de muertes que a finales de ese año superaba la veintena en todo...