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José Galán Hernández: un maestro y poeta desaparecido por los franquistas



Los hijos e hijas de José Galán Hernández fueron muriendo sin saber donde reposaban los restos de su padre. Este sábado la casualidad quiso que me enterara que, noventa años después de su detención, uno de sus hijos todavía vive. La última noticia que tenían de él fue del 6 de octubre de 1936, estaba preso junto a su hermano César en Fyffes. Una noche entraron dos hombres preguntando por Galán. Los dos se levantaron, pero rápidamente aclararon que venían por “el intelectual”. -¿A donde me llevan?-, preguntó, “a ver los peces”, fue su cruel respuesta (1).

Este domingo se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de las Desapariciones Forzadas, recordar su historia es mucho más que recuperar el nombre de una víctima. Es reconstruir la vida de un hombre que fue maestro, poeta, periodista y sindicalista; un hombre comprometido con la educación pública y con el movimiento obrero, cuya trayectoria terminó abruptamente, con la violencia desencadenada tras el golpe militar de julio de 1936.

José Galán Hernández nació en Tacoronte en 1893 y desarrolló buena parte de su vida profesional vinculado a la enseñanza pública. La sociedad donde desarrolló su infancia había vivido el terremoto de la Guerra de Cuba, que dejó una huella de crisis general y un enorme descrédito sobre las instituciones de esa monarquía venida a menos. Las primeras referencias que encontramos de su vida las encontramos en la prensa de 1912, con apenas diecinueve años. Formaba parte del grupo promotor de un nuevo casino en su pueblo natal, llamado “Juventud tacorontera” (2). Este proyecto, presidido por Benjamín Pérez Ramallo, es uno de tantos de una sociedad donde frente a la desidia institucional surgían sociedades y proyectos que trataban de lograr la difusión de ideas nuevas, además de promover espacios culturales.



Entre 1914 y 1915 fue un activo colaborador del periódico conservador La Región. El primer poema que he encontrado lo tituló “O témpore o more”. Como la mayoría de los intelectuales canarios de esta etapa, muy influidos por los movimientos que reivindicaban a los pueblos originarios, se sentía identificado con el mundo guanche y la resistencia indígena, con versos como: “Vino el progreso con brazo armado/ Y su contorno dejó arrasado/ Al grito de ¡civilización!/ Convirtió el monte en triste collado” (3).

Desde 1915 ya empieza a ejercer como maestro, una profesión que sin duda lo marcó y que vivió con enorme intensidad hasta el final de sus días. Este oficio lo llevó por diferentes localidades de Tenerife. Ejerció, entre otros destinos, en Los Naranjeros, Los Realejos, Tijoco (Adeje), Puerto de la Cruz, Fasnia y El Bufadero, en Santa Cruz de Tenerife. En una sociedad marcada por unos índices de analfabetismo desatados, logró promover el desarrollo cultural y añadir acciones renovadoras, como el uso del teatro.

En 1923 fue nombrado maestro interino en el Realejo Alto (4). Ya en esa época formaba parte activa de las asociaciones de maestros y maestras, participando en acciones como una suscripción para pagarle una lápida a la maestra Clara Eugenia Yanez (5), maestra jubilada de Buenavista.

En esa misma etapa se casó con Remedios Pérez Hernández, que al estilo de la época definían como “de apreciable familia de la buena sociedad de dicho pueblo” (6). Con ella compartió sueños e ideas, además de una extensa familia.

Entre 1924 y 1936 no dejó de participar en actos culturales, como recitales poéticos y obras de teatro. En las fiestas de Santiago Apostol formó parte del grupo de actores que interpretó el poema escénico, “En litigio está el amor”, una obra original de Ildefonso Maffiotte (7). También se mantuvo muy ligado a la vida cultural y festiva de su pueblo natal, ocupando labores en la organización de las fiestas locales y en las reuniones de los centros sociales del municipio. Su papel fue activo, incorporando actos como una “revista escénica, de costumbres y cantos regionales, titulada «El terruño»”, creada por él mismo (8). Además de escribir seguía ejerciendo su labor profesional, apoyando proyectos como la puesta en marcha de un museo pedagógico (9).



Su interés por los distintos aspectos del arte le llevó incluso a realizar una zarzuela llamada “Juegos de amor”, realizada junto al músico Juan Estany. La obra fue estrenada en el Teatro Leal de La Laguna por las fiestas de septiembre de 1925 (10). Este proyecto tan ambicioso fue promovido por el Círculo Mercantil- El Porvenir, entidad de la que formaba parte como miembro de su directiva (11).

Como maestro interino su vida en esos años estuvo marcada por los cambios. De la escuela de Los Naranjeros, en Tacoronte, lo trasladaron a Tijoco, en Adeje, un lugar bastante alejado en ese momento de los principales núcleos culturales de la Isla. A pesar de la distancia su pueblo era su referente vital central, su espacio de veraneo familiar. Galán no dudó en dedicar unas palabras bastante duras a la gestión política de su localidad, a pesar de estar en la dictadura de Primo de Rivera. En la Revista Hespérides señaló como causa de la falta de servicios y recursos básicos, como el agua, a “la política mal entendida, esa política rural que hace años, muchos, pesó sobre Tacoronte, como losa de sepulcro, ha mantenido a mi pueblo en una pasividad enojosa, incivil, sin adelantar un paso... “ (12). Pero él, como otros de su misma generación, no lanzó solo quejas o lamentos. José Galán estaba activo en el desarrollo y en la puesta en valor de lo mejor de una nueva sociedad, que parecía empezar a surgir entre las piedras del caciquismo. No es de extrañar que fuera un colaborador habitual de espacios como el Círculo Minerva de Tacoronte. Él, junto a su hermano César, estuvo en el banquete de homenaje a un destacado vecino, el pintor Óscar Domínguez (13), uno de los artistas canarios más destacados del siglo XX.



Otro de los espacios habituales de colaboración cultural será el Ateneo de La Laguna. En este espacio compartió eventos como un recital de versos con figuras que serán compañeros de ideas y sensibilidad futura, además de la misma represión, como eran Pedro García Cabrera o Nicolás Mingorance (14). En ese mismo espacio participó en el concurso de coplas canarias, donde presentó este hermoso tema: Cuando se canta una copla/ sin poner el alma, en ella,/ hasta la guitarra sufre/ y desafinan las cuerdas” (15). Sin duda Galán siempre puso el alma en todo lo que hacía.

En 1927 le tocó un nuevo destino como maestro, en ese periplo por las escuelas locales. Esta vez fue el turno del Puerto de la Cruz, uno de los municipios donde el movimiento obrero y las ideas socialistas más habían arraigado. Durante esos años, marcados por la corrupción política y los efectos de la guerra colonial en el protectorado español en Marruecos, lugares como este, con una gran población infantil, apenas contaban con tres escuelas públicas (16), dejando a cientos de menores sin plaza. Poco después sería trasladado a la escuela de La Zarza, en Fasnia (17).



A pesar de su complicada tarea, con pocos medios y muchas necesidades, Galán no dejó de interesarse por la labor cultural. Fue uno de los promotores del semanario literario Horizontes, liderado por su amigo, el lagunero Saturnino Tejera. La dictadura dejaba que la cultura asomara tímidamente, aglutinando a sectores que en la siguiente década estarían en la primera línea de la acción política republicana. En sus páginas plasmó escritos y poemas. Algunos, como el texto llamado “Burbujas prosaicas”, dedicado al poeta Manuel Verdugo, reivindican la vigencia de los autores románticos, frente a las nuevas tendencias literarias que optaban por las vanguardias donde solo el autor entendía lo que trataba de explicar (18). Su importancia en este breve proyecto queda clara con situaciones como la portada que le dedican en su edición del 13 de junio de 1927, usando como imagen una caricatura del lagunero Juan Ramos Rodríguez, un habitual de la prensa de esa etapa.

En 1928 vio la luz su primer libro, “El del alma negra” (19). En las páginas del Eco del Magisterio dirán de este proyecto de la editorial Iriarte, que fue un “éxito rotundo”, siendo una novela que “nos deleita con sus observaciones sobre costumbres y tipos netamente tinerfeños” (20). No sería la única novedad sustancia durante ese año. Su estancia como educador en Fasnia generó un paso llamativo para su figura, más centrada en ese momento en la labor educativa y cultural que en la política. En marzo las autoridades lo nombraron alcalde del municipio (21), labor que ejercería brevemente. La falta de vecinos con instrucción suficiente y ganas, hizo frecuente que el ciertas localidades este tipo de elecciones recayera en los maestros, siendo el mismo caso de las primeras mujeres alcaldesas elegidas en los años de la República.

De recital en recital, seguirá dejando una huella importante en diversas localidades, donde comparte escenario con autores y activistas vecinales, que en muchos casos vivirán también los mordiscos de la reacción durante la siguiente dictadura. La sensibilidad social y cultural calaba hondo a esa generación, en su forma de entender el mundo y de soñar con las mejoras que había que afrontar. La mayoría acabaría militando activamente en los diversos espacios políticos y sindicales de la etapa republicana.

Un ejemplo temprano de esa organización, incluso en un momento donde se limitaba el derecho a participar en espacios sindicales y políticos, fue la creación de la Asociación del Magisterio de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Este grupo logró aglutinar a unos cien maestros y maestras desde sus orígenes, marcándose como objetivo logros como desarrollar roperos, cantinas escolares o programas de vacaciones para el alumnado. La entidad surge parapetada bajo “principios de la moral y religión cristiana”, conforme a las limitadas normas de esa fase política, pero generará los mimbres que darían forma a fases más avanzadas de esta organización sectorial. José Galán será uno de los vocales de la primera directiva (22).



Otro aspecto que indica los ideales avanzados de Galán será su labor en la difusión y promoción del amor por la naturaleza, participando en campañas de promoción del arbolado. En la asociación de Magisterio fue promotor del homenaje a Antonio Lugo Massieu, señalado como “propagador del arbolado” (23). La entidad promovía colocar su retrato en las escuelas, además de ciclos de conferencias sobre sus propuestas de proteger y ampliar el número de árboles, en una época donde eran el combustible central para una creciente población. En las páginas de la revista Atlántida le dedicará un poema, en el que dice: “¡Talador ignorante... Respeta al arbolado que es tu mejor amigo, que es tu más fiel aliado... . Y siembra muchos árboles con cuidados prolijos, que ellos te pagarán, dando pan a tus hijos...!” (24). Su tarea no quedó solo en eso. En 1929 fue promotor de la primera fiesta del árbol celebrada en Fasnia, logrando la presencia de numerosas autoridades y de su alumnado. Ese día ofreció un discurso donde pedía más apoyo para esas labores de sensibilizar a los niños y niñas con la importancia de la naturaleza. Además, plasma su visión de su labor como educador, “nos honramos con tener a nuestro cargo una misión tan elevadísima y difícil como es la de educar e instruir a los niños, la de preparar al ciudadano del mañana para que entre rebosante de entusiasmos, de energías y conocimientos por la puerta de la sociedad futura” (25). Ese tiempo futuro estaba a la vuelta de la esquina, aunque durara poco.

Su faceta como actor también se hizo cada vez más frecuente. Realizará papeles en diversas obras costumbristas de sus amigos Nijota, Diego Crosa o Antonio Ribot, todas estrenadas entre agosto y septiembre de 1928 en el escenario del Teatro Leal.

En 1929 llegó un nuevo traslado, esta vez a Güímar. Allí volvió a integrarse en la sociedad local, apoyando eventos sociales y culturales. En el verano de ese año estrenó “el boceto de comedia infantil, en un acto y en verso, original del culto maestro nacional y valioso poeta tinerfeño don José Galán Hernández, titulado Almas de niño” (26). En ese mismo año salió a la luz su segundo libro, Troqueles, que en esta ocasión era un poemario (27).

El final de la década de los años veinte fue una sucesión de cambios de destino laboral y actos culturales. Parecía que la primavera se adelantaba, aunque solo podría estallar la floración con la llegada del nuevo tiempo, la proclamación de la II República. La generación de José Galán sentía que las ventanas se abrían, que la sociedad quedaba libre de ataduras y que los caducos valores del orden militar y religioso se caían ante sus ojos. En esos primeros días colaboraba con el Orfeón La Paz de La Laguna en la celebración de una fiesta distinta, la de la primavera (28), en una sociedad que parecía despertar de una larga modorra.

En su estancia den Güímar seguirá fomentando el uso del teatro como elemento pedagógico, incluso como instrumento social, apoyando con la venta de entradas en un evento benéfico para lograr dotar de coloniales escolares de verano al municipio. En el Teatro-cine del municipio sureño estrenó el 9 de agosto de 1931 una fantasía infantil de su puño y letra, llamada “Lo que soñó la blanca rosa” (29).

Con las libertades recobradas volvieron las militancias políticas y sindicales. En ese etapa colaboró con la agrupación socialista de Güímar, donde junto a con los representantes de la UGT, promoverán la conmemoración del 1º de mayo del año 1932. A las cinco de la tarde de ese día, la plaza de la República de güimarera acogió un mitin en el que estuvieron como oradores a Pedro García Cabrera, el periodista Luis Álvarez Cruz, Antonio Jorge, Antonio Vera y el abogado José Arocena Paredes, además de José Galán (30). Ese mismo año les tocó sufrir una de las experiencias más dolorosas para cualquier padre, vivieron la muerte de su hijo Ángel Galán Pérez, que falleció en La Laguna (31).

Uno de los pasos determinantes de esos años fue el de la constitución de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza, ligada a la UGT. A finales de 1932 se celebró la asamblea del magisterio canario, en la sede de la escuela graduada de La Laguna (32). Este espacio decidió promover una labor de lucha y reivindicación, pero también formativa. Uno de los medios que usaron fue una publicación periódica, que inicialmente se llamó “Obreros de la Cultura”. José Galán fue uno de los que dio apoyo económico a la puesta en marcha de este proyecto, como se ve en los listados de donaciones publicados (33). Militaban en una organización y, en algunos casos, sufrieron represalias. Una de estas fue la desaparición de varios destacados militantes de la FETE de los listados de interinos. José Galán ve un proceso de señalamiento. En La Prensa afirmó que “...el señor Delgado Herrera y los maestros eliminados de las listas de interinos publicadas, pertenecemos a una organización que se llama Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza, que cuenta con varios miles de afiliados y que lleva a cabo una verdadera obra revolucionaria ...en el Magisterio y en el profesorado en general” (34).



El 28 de diciembre de 1933 los el sindicato de profesorado volvió a celebrar un congresillo. En ese espacio asambleario se acordó una nueva directiva, formada por el Francisco Delgado Herrera como presidente; Edmundo García Perdomo como secretario; Alfredo Mederos Galán, vicesecretario; Delegado administrativo, Roque Quirós Cova; Secretario de propaganda, Pedro Díaz Duque; Secretario de organización, Plácido Sánchez Martil; y Vocal adjunto, José Galán Hernández (35). De ese grupo original saldrían una parte significativa de los maestros asesinados y desaparecidos en 1936.

En abril de 1934 se celebró un nuevo encuentro del profesorado ligado al sindicato. Galán fue uno de los que ocupó la mesa que dirigía el debate. El acuerdo más importante de ese congreso extraordinario fue que “la Federación Tinerfeña de Trabajadores de la Enseñanza, será la que emprenda por sí sola la formación de un frente Único, amplio, democrático, dando cabida en él a todo el Magisterio de la provincia” (36). En ese mismo año fue elegido como representante del sindicato en Güímar (37), toda una responsabilidad en un momento en el que el número de escuelas se multiplicaba. Su tarea no se resumía solo en la atención a la infancia, también puso en marcha clases nocturnas para jóvenes que no habían podido recibirlas con anterioridad (38). El periódico Hoy le dedicó una hermosa foto a esta labor, donde se le ve rodeado de chicos y chicas bastantes jóvenes.

En septiembre de 1934 volvió a vivir un nuevo traslado, que en esta ocasión despertó bastante sorpresa entre la prensa tinerfeña. Su tarea en Güímar había sido notable, pero ahora lo habían destinado al colegio del Bufadero, cerca de San Andrés, en la capital (39). El nuevo cambio no le afecta en su activismo, al contrario. La directiva de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza volvió a ser renovada. En esta ocasión repite como presidente, Francisco Delgado Herrera; mientras que ocuparán la tarea de secretario general, Edmundo García; de secretario adjunto, Manuel Fernández Negrín; de secretario administrativo, Robustiano Toledo Torres; de tesorero contador, Guillermo Acosta Fuentes; como secretario de Prensa y Propaganda José Galán Hernández y como vocal, Francisco Pestana Lorenzo (40).



Las elecciones de febrero de 1936 llegaron en una intensa pugna política entre las izquierdas y las derechas, que llevaban dos años gestionando los designios de la República, logrando recortes en los avances logrados y generar una violenta represión contra los sectores más avanzados de la sociedad. Medios católicos y conservadores, como Gaceta de Tenerife, alertaron de la importancia del profesorado y del peligro de sus ideas avanzadas. El medio afirmaba que los comunistas se habían infiltrado en la educación, que los maestros habían comandado “las huestes revolucionarias” en Asturias, o que habían visto profesores dando un “mitin de carácter revolucionario y enseñando a levantar en alto los puños” (41). Ese odio concentrado y retenido no tardaría en desatarse.

Con el triunfo del Frente Popular los partidos y organizaciones obreras sintieron que se había dado un salto importante. Él aparecía como afiliado al Partido Socialista en Santa Cruz de Tenerife, a donde se trasladó para dar clases en el Bufadero (42). Su hermano César era directivo de Unión Republicana en Tacoronte, donde fue elegido concejal. El periódico de la FETE había cambiado de nombre, denominándose Trabajadores de la Enseñanza. En el número dedicado al primero de mayo de 1936 dejó un poema dedicado a sus compañeros y compañeras de lucha. En él hablaba del papel del profesorado y afirmaba que “aconseja a los hombres que deben ser hermanos/ y execra en tu enseñanza al odio, a la avaricia./ Y verás con orgullo en no lejana fecha/ que tu siembra produce la más bella cosecha/ de amor entre los hombres, de paz y de justicia…” (43). Algunos familiares dirán años después que ese texto pudo ponerlo en las listas negras.

El 18 de julio de 1936 cambio su vida, junto a la de miles más. He encontrado testimonios distintos sobre su detención. Su hija, Libertad, que en esa época tenía cinco años, recordaba que fue detenido en Los Realejos (44). Ramiro Rivas dijo en su tesis doctoral que la directiva de la FETE-UGT se había reunido en casa de Francisco Delgado Herrera, para tratar de organizar la respuesta al golpe, aunque habían sido detenidos al salir de la misma (45). Lo cierto es que José Galán fue llevado al barco prisión Gomera. En septiembre de 1936 lo trasladaron a la prisión de Fyffes, junto a su hermano César Galán Hernández. En el proceso de Responsabilidades Políticas al que fue sometido el alcalde franquista de Tacoronte aseguró que era “de ideas izquierdistas y propagandista del llamado "frente popular"; perteneció al Comité Local del partido Unión Republicana de este pueblo, en el que desempeñó el cargo de Secretario; fue concejal del Ayuntamiento, firmando el acta en que se pedía la destitución del entonces Comandante General de Canarias, Excmo. Señor D. Francisco Franco Bahamonde”. La Falange afirmó que había participado en “largos contubernios” con dirigentes socialistas y que “teniendo en cuenta los ideales políticos y antirreligiosos y la circunstancia de no asistir a ningún acto patriótico, se le considera como enemigo del Movimiento” (46).

La familia no supo nunca qué había sucedido exactamente con José Galán. Años después su hermano César logró hablar con un soldado que había participado en su asesinato, que le contó que estaba tranquilo y que había asegurado que “nunca le quitarían la libertad”. Según la investigación de Francisco López, el 6 de octubre de 1936 la cúpula de la FETE fue asesinada y arrojada al océano. Francisco Delgado, Alfredo Mederos García, Edmundo García Perdomo, Manuel Fernández Negrín, Pedro Díaz Luque y Francisco Pestano Lorenzo acompañaron a José Galán (47).

Su familia vivió una pesadilla. Su mujer y sus hijos se marcharon a Los Realejos en busca de apoyo de la familia. Su hija Libertad tuvo que cambiar de nombre, el suyo era peligroso. Como en otros casos similares se le puso el nombre de la patrona del lugar donde vivía, quedando como Remedios. Su viuda no quedó como tal hasta 1977, tuvo que vivir todo el franquismo como una esposa “abandonada”.

De los 674 maestros y maestras existentes en la provincia antes de julio de 1936, 214 fueron expedientados o condenados, más del 30% del total (48). Una parte significativa de sus directivos más destacados resultaron asesinados. Parte de ellos habían aparecido en las listas publicadas por la presa en septiembre de 1936, donde aparecen los nombres de los que fueron separados y se les retiró el título. Se trata de Francisco Pestana, maestro en Tacoronte, Francisco Delgado Herrera, que daba clases en Santa Cruz de Tenerife, Ramón García Rojas, que prestaba servicio en Realejo Alto, José Galán Hernández, en el barrio del Bufadero de la capital, José Contreras Lorenzo, maestro del barrio de San Juan en La Orotava, Robustiano Toledo Torres, maestro de Sección Graduada de la capital, Francisco Frías Valero, de La Perdoma en La Orotava, Manuel Fernández Negrín de La Laguna, Felipe González del Pino, en El Tanque. José Mañas Vargas, en Vallehermoso, Teodoro Serrano Martín, de La Matanza, Juan Hernández Hernández, de Santa Cruz de La Palma y Edmundo Perdomo, de los Pósitos Marítimos de San Andrés (49).

A José Galán quisieron arrancarlo de su familia, de su profesión y de la sociedad a la que había dedicado su trabajo. Su cuerpo desapareció en el mar. Su familia tuvo que esperar décadas para conocer su destino y la sociedad que quiso mejorar no empezó a devolverle los reconocimientos que merecía hasta pasada la primera década del siglo XXI. Ayuntamientos como Los Realejos, Güímar o Tacoronte empezaron a tratar de honores y reconocimientos. En algunos aparecieron voces que cuestionaban su papel, que despreciaban su memoria. Esa crueldad del que justifica la sangre y el odio sigue viva, desgraciadamente.


Fuentes consultadas

  1. Lorenzo, Ylenia. “Un maestro en la cuneta del océano”. La Opinión de Tenerife. 18 de septiembre de 2018 p10

  2. La Prensa. 31 de octubre de 1912 p1

  3. La Región. 28 de marzo de 1914 p1

  4. Voz del Magisterio Canario. 3 de marzo de 1923 p9

  5. Voz del Magisterio Canario. 8 de febrero de 1923 p11

  6. Voz del Magisterio Canario. 24 de marzo de 1923 p8

  7. Gaceta de Tenerife. 21 de junio de 1924 p2

  8. La Prensa. 12 de agosto de 1924 p3

  9. Eco del magisterio canario. 30 de abril de 1925 p10

  10. ...en el próximo mes de Septiembre se pondrá en escena en el Teatro Leal de esta ciudad, por el cuadro del “Círculo Mercantil-El Porvenir”, la comedia lírica en dos actos y cuatro cuadros “Juegos de amor”, letra del ilustrado joven don José Galán Hernández, y música de don Juan Estany, maestro director y concertador del expresado cuadro cómico-lírico”. La Prensa. 28 de agosto de 1925 p1

  11. El Progreso. 8 de febrero de 1926 p2

  12. Hespérides. 3 de octubre de 1926 p36

  13. Las Noticias. 22 de marzo de 1927 p3

  14. Las Noticias. 26 de marzo de 1927 p1

  15. La Prensa. 14 de mayo de 1927 p1

  16. Las Noticias. 21 de abril de 1927 p1

  17. Las Noticias. 6 de agosto de 1927 p2

  18. Los escritos cubistas van a llevar al pie en lo sucesivo uno de estos dos párrafos: «Como lo entienda el autor, basta» o como en los pasatiempos jeroglíficos de los almanaques: «La solución mañana...»”. Horizontes. 23 de mayo de 1927 p4-5

  19. Las Noticias. 24 de febrero de 1928 p1

  20. Eco del Magisterio Canario. 22 de octubre de 1928 p8

  21. Alcalde, don José Galán Hernández; primer teniente, don Juan A. González Marrero; segundo, don Francisco Cruz Marrero; concejales. don Arsenio Marrero Teiera, don Domingo Frias Diaz. don Ernesto Diaz Peña, don Graciliano Frias Diaz, don Manuel Eliseo Cruz y don Nicanor González López”. Gaceta de Tenerife. 14 de marzo de 1928 p3.

  22. Gaceta de Tenerife. 3 de mayo de 1928 p1

  23. Las Noticias. 11 de agosto de 1928 p1

  24. La Atlántida. 3 de junio de 1928 p13

  25. El Campo. 1 de marzo de 1929 pp23 a 25

  26. Gaceta de Tenerife. 26 de junio de 1929 p1

  27. Las Noticias. 6 de agosto de 1929 p1

  28. Gaceta de Tenerife. 29 de abril de 1931 p1

  29. Las Noticias. 6 de agosto de 1931 p1

  30. La Prensa. 28 de abril de 1932 p4

  31. Gaceta de Tenerife. 30 de agosto de 1932 p8

  32. La Prensa. 30 de noviembre de 1932 p5

  33. Obreros de la cultura. 1 de julio de 1933 p8

  34. La Prensa. 5 de abril de 1933 p5

  35. Obreros de la Cultura. 1 de enero de 1934 p8

  36. Obreros de la Cultura. 15 de abril de 1934 pp3-4

  37. Obreros de la Cultura. 15 de enero de 1934 p6

  38. Hoy. 9 de febrero de 1934 p8

  39. Con la natural sorpresa nos hemos enterado del traslado del maestro nacional de esta Villa don José Galán Hernández a una de las escuelas de esa capital”. Hoy 16 de septiembre de 1934 p2

  40. Informaciones. 1 de enero de 1935 p28

  41. Gaceta de Tenerife. 9 de febrero de 1936 p8

  42. AHPLP. Informes sobre partidos y sindicatos de la II República en Tenerife elaborados por la Comisaría de Investigación y Vigilancia de Santa Cruz de Tenerife. Caja 262. E58

  43. Trabajadores de la enseñanza. 1 de mayo de 1936 p1

  44. Lorenzo, Ylenia. “Un maestro en la cuneta del océano”. Op cit p10

  45. Rivas García, R (2015). La Guerra Civil en Tenerife (1936-1939). Tesis Doctoral de la Universidad de La Laguna. P627

  46. AHPLP. Expediente del Tribunal de Responsabilidades Políticas contra Antonio Fariña Rodríguez y otros vecinos de Tacoronte. Causa 184/1940

  47. Santos Perdomo, A. 1 de mayo, José Galán Hernández, Tenerife: https://canariasratitosdenuestrahistoria.blogspot.com/2026/05/1-de-mayo-jose-galan-hernandez-tenerife.html

  48. Hernández Hernández, JM. La represión franquista sobre los maestros de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife. Periferia. 1 de junio de 1989 p109

  49. Gaceta de Tenerife. 23 de septiembre de 1936 p2


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