domingo, 30 de enero de 2022

Los fusilados del 1937 en Tenerife

Poco podían imaginar estos alegres excursionistas de la CNT, que visitaron Los Silos en marzo de 1936, que entre los meses de enero y marzo de 1937, hace justo 85 años, un total de veinticinco miembros de su organización en Tenerife serían fusilados. Fueron casi la mitad de los fusilados oficialmente en el Archipiélago, su único delito había sido ser activos miembros de este movimiento anarcosindicalista y tratar de organizar una resistencia popular al golpe franquista del 18 de julio de 1936.

La nueva sociedad franquista prestó especial atención a este proceso, que no discurrió en la clandestinidad del resto de asesinatos, de paseos al amanecer y de cuerpos enterrados en lugares recónditos o simplemente lanzados al mar en un saco. Aquí se desplegó con todo su odio y terror la “nueva legalidad” con un Consejo Militar que apareció bien destacado en la prensa del momento, que anunció su inicio para el lunes 4 de enero de 1937, pero se retrasó cuatro días, dando comienzo el día 8 en el Salón de Actos del Cuartel del Regimiento de Infantería de Santa Cruz de Tenerife, contra el maestro armero de esto Regimiento, Fernando Rodríguez Domínguez, el brigada Emilio Pastor Antón, los cabos, Manuel Díaz Camacho, Manuel Quijada Pacheco y Francisco Millán Ruil, el músico, Miguel Varea Serrano, el soldado Pedro Prieto Moróte y ocho individuos más, todos del Regimiento de Infantería, y paisano Gutenbeg Pérez Martín y cuarenta y cinco individuos más, “por el delito de traición” (1).

A los acusados se les señala como responsables de “un vasto complot revolucionario organizado por elementos de la CNT”, a los que se le atribuyen “actos extremistas, atentados y los crímenes cometidos en los últimos tiempos en esta capital”, además de haber reunido más de setenta armas de fuego, varios miles de cartuchos de fuego y cajas con dinamita, junto con el reparto de propaganda animando a resistir el golpe fascista, que fue encontrada en poder de los militares antes mencionados (2).

¿Qué ideas había detrás del poder que orquestó este Consejo de Guerra?. Lo deja muy claro uno de los máximos responsables de este proceso, el Fiscal Rafael Díaz-Llanos Lecuona, que en la tarde del 8 de enero lanza su alegato más clarificador. Manifiesta, enlazando con palabras de Adolf Hitler sobre el riesgo bolchevique, que “si el ejército español, y toda la parte sana de España, no se hubiese alzado para defender esencias nacionales a punto de ser aniquiladas, habría estallado a los pocos días la revolución roja”. Considera además que “el canciller Hitler, con su actitud decidida le hizo un gran bien a la humanidad, poniendo una barrera a la revolución salvaje que se avecinaba...” (3).

Las consecuencias de los procesos pseudojudiciales de ese año fueron brutales El 9 de enero de 1937 fue fusilado el cenetista Martín Serasols Treserras, conocido como “Pepe el Catalán”. Otros 19 miembros de la CNT fueron fusilados el 23 de enero, José Alonso Pérez, Marcos Báez Afonso, Tomás Cabrera Vera, Modesto Carballo Sosa, José y Pedro Carreño Hernández, Domingo Dieppa García, Miguel González Gutiérrez, Teresol Guerra Ortega, Jorge Hernández Mora, Francisco Infante Díaz, José Martín Herrero, Feliciano Pérez Jorge, Ginés Ramírez Basindo, Francisco Reyes Martín, Tomás Rodríguez Benítez, Casimiro Romero Renazco, Vicente Talavera Pachá y Miguel Varea Serrano. El 6 de marzo se fusiló a otros 5 miembros de CNT, entre ellos el presidente regional de la Confederación, Rodrigo Coello Martín (4). Dos mujeres también forman parte de la lista de condenadas a muerte, aunque sus penas fueron conmutadas por prisión, son Carmen Goya Hernández (indultada por treinta años de reclusión) y María Luisa Hernández Remón (pasando varios años de reclusión).

El investigador Ricardo García Luis recoge en un estudio algunas de las despedidas de las personas que vivieron los días previos a su fusilamiento, que sabían que tarde o temprano se ejecutaría por un régimen que venía hambriento de sangre. Uno de ellos, Néstor Mendoza, dejo dicho a su madre en una carta unas palabras que resumen bien los sentimientos de muchos de ellos, “quiero que sepas que si muero, muero por una causa que creí justa, no por hechos vergonzosos. Puedes estar orgullosa de tu hijo, pues fue todo lo honrado que se puede ser. No siento más que el dolor de Ustedes y el de María” (5).

Este Consejo Militar sirvió basicamente para llevar a las portadas de la prensa una justificación encendida de la necesidad del Golpe y la maldad de las ideas anarquistas y marxistas. Las páginas de La Prensa, histórico diario republicano tomado por los franquistas, se llenan en esos días de imágenes con las viviendas dañadas en la huelga de inquilinos de 1933, los robos o las acciones violentas de los movimientos obreros tinerfeños, acompañadas de las ardientes palabras del Fiscal contra las “ideas rojas” destructoras de la familia y los valores patrios. Veinticinco personas pierden la vida por esa escenificación de la “maldad republicana”. Rafael Díaz-Llanos, el apologista del nazismo y personaje central del proceso judicial tendrá una vida larga. Su trayectoria militar y profesional, estrechamente ligada al franquismo, le harán merecedor de títulos como Primer Presidente del Consejo General de Colegios de Economistas de España 1971-1978, Presidente de Honor del Colegio Nacional de Economistas, Presidente de la Real Academia de Doctores, Doctor en Derecho y en Ciencias Políticas y Económicas, Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y Medalla de Oro de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (6). Tampoco faltó, como muchos otros buenos defensores del régimen franquista, de consejos de administración como el de Telefónica (7) e igualmente fue Procurador en Cortes (8). Ojalá la futura Ley de Memoria Democrática ayude a que algunos de esos vergonzosos reconocimientos le sean retirados, aunque sea tarde y mal. Estoy seguro que los descendientes de estos 25 militantes anarquistas asesinados, los de los jóvenes torturados hasta la muerte para este proceso y los de las decenas de presos durante años en las prisiones fascistas por este Consejo de Guerra lo agradecerán como un tardío acto de justicia.
Hace unos años, la iniciativa popular de vecinos y vecinas de Cueva Roja permitió, no sin cierta resistencia del conservador poder político chicharrero, organizar en el 2008 un reconocimiento a estos represaliados, con la colocación de una placa conmemorativa que hoy todavía perdura en la zona (9). 


Fuentes consultadas:

  1. La Gaceta de Tenerife. 31 de diciembre de 1936. p2

  2. La Prensa. 8 de enero de 1937. p3

  3. La Prensa. 9 de enero de 1937. p3

  4. Fusilamientos en 1937 de miembros de la CNT, en Santa Cruz de Tenerife:
    http://www.eltambor.es/fusilamientos-en-1937-de-miembros-de-la-cnt-en-santa-cruz-de-tenerife/#:~:text=La%20resistencia%20en%20Canarias%20al,islas%20orientales%20alrededor%20de%20600.

  5. García Luis, Ricardo. Los fusilados: las últimas letras. ¿Temor a la muerte?. Cuadernos del Ateneo. Nº23

  6. https://economistas.es/rafael-diaz-llanos-y-lecuona/

  7. https://www.telefonica.com/es/wp-content/uploads/sites/4/2021/07/1977_organos_gobierno.pdf

  8. https://elpais.com/diario/1993/02/04/agenda/728780406_850215.html

  9. https://www.canarias7.es/hemeroteca/el_pp_casi_aborta_un_homenaje_a_fusilados-MECSN110972?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F&fbclid=IwAR0PqhnVaiZe3TOGx2PUSwRWjAef8l3fw--FNLeYbhfJuuIyBPuJVIbk1kM


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