Este lunes se cumplirán 90 años de las últimas elecciones de la República, una jornada de emociones que sirvió de excusa que necesitaban los que no creían en las legalidad democrática para hacerse con el poder. La imagen que usamos hoy, coloreada gracias a las nuevas tecnologías, se tomó en el exterior de una de las mesas electorales de Cabo Llanos. Gente sencilla y humilde se apelotonaba en largas colas, con la esperanza de un futuro mejor. Esa zona tenía una numerosa población obrera que votaron masivamente por las fuerzas de izquierda. Muchos sufrirían graves consecuencias a partir de julio de 1936, con la ilegalización de las fuerzas obreras y republicanas y la detención de numerosas personas, además del envío forzado a la Guerra. Desde finales de 1935 ya se intuía que no tardaría en convocarse unas nuevas elecciones. El gobierno del Partido Radical y la CEDA, cada vez más escorado a la derecha, mantenía unas mayorías insuficientes y con crisis continuadas, además de algunos escánd...