Hubo un tiempo en el que ni siquiera haber sido presidente del Club Deportivo Tenerife te protegía de la persecución franquista. Hoy hablaré de Fernando Arozena Quintero, un digno ejemplo de esa generación nacida a finales del siglo XIX, que creía que la única forma de lograr un avance real como sociedad era a través de una República, que acabara con instituciones y hábitos del Antiguo Régimen. Sectores de la burguesía tinerfeña se identificaron con estos ideales, que llegaban avalados por pensadores y ejemplos realizados en otros países. Para alcanzar estos objetivos harían un enorme esfuerzo en la difusión cultural, en la educación y en mejoras de sectores destacados de la población. Arozena ya era funcionario en la capital tinerfeña en 1902, como auxiliar 3º de la Corporación (1). Su padre, José Arozena, era un destacado miembro de la Cámara de Comercio de la capital tinerfeña (2), eso permitió que los hijos de esa familia tuvieran una educación y un tiempo libre que pocos podían d...